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No se dice Sambuca, se dice Molinari.

La historia de Molinari no es solamente la historia de una empresa o de una marca, es también la historia de un nombre que se ha convertido en una institución en Italia y en el mundo entero, un nombre tan importante que identifica una categoría entera de productos. En el año 1945, en Civitavecchia, Angelo Molinari, maestro “licorista”, funda la casa y crea un producto de calidad excelsa, con un gusto inconfundible: Sambuca Extra.

Producida en los primeros 14 años en una planta de tipo artesanal, la Sambuca Molinari Extra en poco tiempo se difunde por todo el país y se convierte en

UNO DE LOS SÍMBOLOS DE LA “DOLCE VITA” DE ROMA.

El mismísimo Angelo Molinari – y sus hijos Marcello e Mafalda – sugiere a los cantineros y restauradores de Via Veneto en Roma que empiecen a servir el licor con algunos granos de café (posiblemente en numero impar, por un tema propiciatorio). La Sambuca con la “mosca” conquista así un lugar especial en el corazón de estrellas del cine como Anita Ekberg, Marcello Mastroianni y Walter Chiari.

EN 1959 Y 1964 FUERON CREADAS LAS PLANTAS

para la producción industrial; en 1967 Antonio Molinari entra en la empresa, juntos con los hermanos Marcello y Mafalda; en 1975 se inaugura en Colfelice (Frosinone) la Molinari Sud S.p.A., una nueva planta con alto nivel de automatización, que podría producir hasta 60.000 botellas cada día.

Gracias a sus ingredientes de alta calidad, la popularidad de Molinari Extra sigue creciendo en Italia y en el mundo bajo el mando de la familia Molinari, que hoy en día tiene en el consejo de administración la segunda y tercera generación de

LOS “INVENTORES” DE LA SAMBUCA.

EL GRAN ÉXITO DE MOLINARI PASA TAMBIÉN POR SU BRILLIANTE COMUNICACIÓN, HECHA DE ANUNCIOS, “CAROSELLI”, PUBLICIDADES TESTIMONIALES Y SLOGANS QUE DEJARON UNA MARCA FUNDAMENTAL EN LA COMUNICACIÓN ITALIANA E INTERNACIONAL.

El equipo de celebridades se estrena en los años ’60, y tiene la cara de Carlo Giuffré; después tenemos a Verushka, icono de la moda de aquel momento. Y luego Folco Quilici, prestigiosa pluma del periodismo italiano, y Adriano Panatta, gloria del tennis nacional.

En los años ’70 brilla en TV el brío de actores como Paolo Stoppa y Rina Morelli, leyendas del teatro y cine italianos, la ironía del inmejorable Walter Chiari y la gracia de la actriz americana Sidney Rome.

Mario Andretti, campeón de Formula Uno es la cara de Molinari en los años '80. Hasta llegar a Dodo, el desgarbado protagonista de los años '90, y Franco, el testimonial transparente como la Molinari Extra, y al más recién, José Mourinho, entrenador de futbol portugués muy amado por la gente por su renombrada franqueza.

LOS SLOGANS TAMBIÉN ESTÁN CLAVADOS EN LA MEMORIA COLECTIVA.

Frases como “Ojo a la etiqueta”, “No se dice Sambuca, se dice Molinari”, “Solo tengo una culpa, no soy extranjera”, o la que decía Walter Chiari en un famoso carosello: “Beber demasiado hace daño, beber mal es aún peor, toma poco y bien, toma Sambuca Molinari”.

BEVI POCO MA BENE.

En los años '80 un comercial de Molinari recitaba: “Beber demasiado hace daño, beber mal es aún peor, toma poco y bien”. Después de casi treinta años de la primera campaña sobre el “tomar bien”, Molinari sigue empujando el consumo responsable y moderado de licores y alcohol.

Todos los productos de Molinari, hechos con los mejores ingredientes naturales, no deberían ser consumidos en grandes cantidades, más bien al contrario, saboreados con calma y lentitud, para apreciar de la forma mejor a los gustos y aromas.

Por esta razón Molinari invita a consumir sus bebidas responsablemente, según las normas y los criterios aprobados por la comunidad científica: no superar los 20g de alcohol diarios (mujeres); no superar los 30g de alcohol diarios (hombres).

Molinari recomienda también no consumir alcohol in algunos casos específicos: embarazo, si se toman medicinales, si hay que manejar o utilizar maquinaria.